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La piel del cuerpo es nuestro órgano de mayor
tamaño y el encargado de protegernos del medio ambiente.
Damos por hecho que siempre estará sana y la mayoría de las
personas inicia el cuidado de su piel cuando ha comenzado su
enfermedad y es cuando queremos darle humectación,
elasticidad, corregir arrugas, desinflamar, desmanchar, evitar
caída del cabello, irritaciones, etc. Si a la piel no la
cuidamos cuando esta sana invariablemente comenzará a
resecarse, agrietarse, aflojarse, marcarse, mancharse,
estirarse, inflamarse, escamarse y será un reflejo de nuestra
intoxicación e inflamación interna
Todas las funciones inmunes de las celulas,
los sistemas de órganos, actividades suaves del músculo y las
respuestas inflamatorias del cuerpo recaen en la
disponibilidad de ácidos y grasas o aceites escenciales que
nuestro cuerpo no produce y que por lo tanto debemos
obtenerlas de nuestra dieta ya que su presencia es óptima para
cualquier funcion. |